
SEXTA CINTA: DONDE SE EXPLICA CÓMO RECIENTEMENTE KAS PARECE HABERSE ENFRENTADO CON EL ENTERO MUNDO REIVINDICANDO EL IDELA COMUNISTA
Las "amas de casa" son el grueso de la clase obrera
vasca
Aquella cuantificación que el documento de KAS hace del
Pueblo Trabajador Vasco (alrededor del 90% de la población)
y ese riguroso análisis de su alienación (que en
el texto se completa y concreta con datos rotundos y reveladores)
son ciertamente valiosos pero es muy probable que lo que te resulte
(a tí y a todos los lectores del documento de KAS) más
sorprendente e inesperado sea el análisis de la composición
del Pueblo Trabajador Vasco. El documento de KAS afirma que "la
clase obrera es el grueso de la población vasca".
Lo cual no es una novedad aunque la burguesía pretenda
ahora desmentirlo utilizando definiciones de la clase obrera distorsionadas
y bien diferentes de la rigurosa que emplea KAS en su documento.
Lo que sí será una novedad y una sorpresa para muchos
es la afirmación de KAS sobre cuáles son las dos
fracciones más numerosas de la clase obrera vasca. Te leo
los párrafos al respecto. Dice KAS en su documento que:
"El grueso de la clase obrera vasca son las 650.000
mujeres que con una media total de más de 9 horas/día,
o parcial de más de 4 horas/día, sostienen gratuitamente
la imprescindible recomposición psicosomática de
la fuerza de trabajo social. Excluida Nafarroa por ausencia de
datos, en Vascongadas se suman cuatro millones de horas/día
no pagadas por el Capital e imprescindibles para él. Cuatro
millones de horas/día que son el triple de las horas/día
dedicadas a la industria. 4.000.000 de horas/día de
las que el 92% son trabajadas por mujeres.
Las cifras generales estimativas para la economía capitalista
hablan de que lo que se define como "trabajo doméstico"
supondría oficialmente entre el 20 y el 45% del Producto
Interior Bruto según el método de cálculo
usado. Además, no debemos considerar sólo el escueto
trabajo domiciliario, sino también el conjunto de atenciones
familiares extradomiciliarias y el conjunto de "labores"
sexo-afectivas implícitas a la explotación sexoeconómica.
"Labores" necesarias para el rendimiento medio de la
fuerza de trabajo social considerando los costos globales que
se ahorran por las y en las rutinarias funciones sexo-afectivas
de la mujer.
No nos extendemos aquí en las especiales condiciones
de explotación de la fuerza de trabajo de la mujer asalariada,
sea en el trabajo sumergido, precario, a domicilio, etc, como
en las oficinas, talleres y fábricas. Forman una fracción
especialmente castigada dentro de la clase obrera tanto por los
puestos de trabajo que ocupan y los que tienen sistemáticamente
prohibidos, como por el menor sueldo percibido que en Vascongadas
es de un 21,6% inferior al de los hombres, como por las
condiciones de acoso y agresión sexual e intimidación
difusa o pública por parte de sus "compañeros"
de explotación, que extraen inequívocos beneficios
machistas.
Existe además una activa solidaridad patriarcalista
entre patrones y obreros que se expresa más duramente en
la indefensión de la mujer trabajadora en todos los sentidos,
en especial al echarlas del trabajo. Los sindicatos defienden
en su mayoría el corporativismo patriarcal."
Hazme un favor. Para aquí la cinta, vuelve atrás
y escucha un par de veces esos cuatro párrafos del documento
de KAS que acabo de leerte. Tengo la tentación de decirte
que esos párrafos son, de todos los que vienes escuchándome
en estas cintas, los que más pueden -si los entiendes y
los asumes- variar tu comprensión de lo que el mundo es.
Fíjate bien, repite conmigo el mensaje básico de
esos párrafos de KAS: "Las "amas de casa"
son el grueso, la fracción numéricamente más
nutrida, de la clase obrera vasca". ¿Recuerdas cuantas
veces en estas cintas te he insistido en que el capitalismo
hace opaca a la sociedad?. ¿Recuerdas los trozos
que acabo de leerte hace un rato del documento de KAS referidos
a los mecanismos de alienación capitalista que actúan
sobre el Pueblo Trabajador Vasco?. Pues quizás ningún
otro caso como el de las "amas de casa" refleje y exprese
los terribles efectos de la alienación capitalista
y de su éxito al hacer opaca a la sociedad capitalista.
Haz la prueba. Cuéntale a tu madre, a tu padre, a tus vecinos
y amigos que acabas de enterarte de que las "amas de casa"
constituyen el grupo más numeroso de la clase obrera vasca.
Y comprueba el asombro y la sorpresa con la que recibirán
tu afirmación de que las mujeres que realizan el trabajo
doméstico son obreras y forman parte, por lo que hacen
-ese trabajo doméstico- y por como lo hacen, de la clase
obrera. De que realizan un trabajo productivo, que produce valor.
Y de que, además, la expropiación que sufren de
su plusvalía es máxima porque el Capital no les
paga nada, les expropia todo el valor que producen.
Date cuenta: KAS HA PRESTADO UN INESTIMABLE SERVICIO AL PUEBLO
TRABAJADOR VASCO CON ESOS PARRAFOS DE SU DOCUMENTO. Porque ayudarán
al Pueblo Trabajador Vasco a quitarse de los ojos la telaraña
embustera de la falsificación ideológica capitalista
y a aprender que la definición "SUS LABORES"
para la casilla de profesión del DNI o la casilla de
la hoja del censo o del padrón, usada para las mujeres
que realizan el trabajo doméstico, es una monstruosa falsificación.
Probablemente la más rentable, para el Capital, de las
innumerables falsificaciones que perpetra. No te digo a humo de
pajas que es la más rentable. Recuerda que en el texto
de KAS se señala que si se contabilizara el trabajo doméstico
ahora no pagado y no contabilizado habría que aumentar
el valor del Producto Interior Bruto actualmente contabilizado
entre un 20 y un 45% de las cantidades actuales. Esa oscilación
entre el 20 y el 45% depende del método de cálculo
que se emplea.
El trabajo doméstico, el 92% del cual es realizado -recuerda-
por mujeres, es el conjunto de actividades de mantenimiento requeridas
para producir diariamente la fuerza de trabajo, incluyendo el
trabajo de búsqueda, acopio y transformación de
bienes (la comida por ejemplo) en valores de uso para el consumo.
Es esencial que entiendas que, como subraya KAS, ese trabajo
de reproducción de la fuerza de trabajo ES IMPRESCINDIBLE
para el funcionamiento del sistema, pero que el Capital
NO PAGA NADA POR EL (lo roba todo) consiguiendo así una
FANTASTICA DISMINUCION DEL PAGO de los costes reales de producción
al hacer inexistente, escamoteada por el juego de manos ideológico
del sexismo específico capitalista, la quizá más
importante partida de estos costes (entre un 20 y un 45% del actual
valor total de lo producido).
Lo que acaba de hacer KAS con esos párrafos de su documento
es ponernos delante de los ojos, como no había hecho antes
nunca ninguna fuerza política vasca, el problema fundamental
encarnado por esos cientos de miles de mujeres vascas que sufren
cada día el trabajo embrutecedor, repetitivo, siempre inacabado,
de las "labores de la casa". Ese trabajo incómodo
en el que ellas sufren todas las consecuencias de las agresiones
capitalistas: la inadecuación de las viviendas, la falta
de mercados y servicios sociales, la angustia de la escasez de
dinero enfrentada a la brutal escalada de los precios. Y que supone
la constante frustración de ser un "trabajo para nada",
en el que, apenas se acaban de fregar los platos, se vuelven a
ensuciar. Los obreros vascos varones han caído de bruces
en la trampa ideológica del sistema capitalista que consiste
en decir que eso no es trabajo. Que las "labores de la casa"
no son trabajo. Los obreros vascos varones no han acabado de (ni
siquiera empezado a) entender que el trabajo que las mujeres hacen
en casa es trabajo. Y trabajo que hacen gratis para los capitalistas.
Trabajo que, te repito, los capitalistas explotan y expropian
sin pagar un céntimo por él. Porque, te repito de
nuevo, el trabajo que las mujeres hacen en sus casas, las "labores
de la casa", es imprescindible para los capitalistas. Porque,
te insisto, ese trabajo es necesario para la reproducción
de la fuerza de trabajo empleada en las fábricas y en los
tajos. Para que los obreros repongan las fuerzas gastadas cada
día en la fábrica y en el taller, en las calles
y en las oficinas, y puedan volver a tener fuerzas para gastarlas
de nuevo allí al día siguiente, es vital que "alguien"
haya peleado durante el día en el mercado haciendo la compra,
en la cocina haciendo la comida, en la casa lavando, fregando,
haciendo las camas. Es preciso que alguien tenga la mesa y
la cama puestas para que el obrero reponga su fuerza de trabajo.
Y el coño abierto para que descargue su irritación
y su agresividad impotentes y contenidas en el tajo.
Y para que, cuando la edad y la explotación hayan agotado
su fuerza de trabajo, haya otros portadores de fuerza de trabajo
que le substituyan, los capitalistas necesitan que alguien
se cuide de parir, de alimentar, de lavar, de vestir y de cuidar
a LAS CRIAS DE NUEVOS OBREROS. Necesitan que alguien se cuide
de reproducir obreros. Las "labores de la casa"
son así trabajo al servicio de los capitalistas.
Trabajo que tiene un producto muy concreto: reproducir en los
obreros la fuerza de trabajo gastada cada día y reproducir
los obreros mismos, duplicándoles en sus crías.
En la medida en que los obreros no son más que máquinas-herramientas
que los capitalistas usan, en esa medida las "labores de
la casa" son el trabajo necesario para reparar el desgaste
diario de esas máquinas-herramientas y el trabajo necesario
para ir preparando las máquinas-herramientas que les substituyan
cuando se gasten del todo. Las "labores de la casa"
son la forma de hacer el trabajo de reparar obreros y de fabricar
nuevos obreros. Las "labores de la casa" son el
trabajo gastado en la reproducción de la fuerza de trabajo.
Sin esa reproducción el sistema capitalista no funcionaría.
Déjame insistirte otra vez (porque es vital que lo entiendas
bien) que lo que sucede es que los capitalistas han conseguido
un éxito total en la fantástica operación
de engaño consistente en disimular ese hecho fundamental.
Han conseguido que los obreros se crean que esas "labores
de la casa" no son trabajo. Y que es lógico por eso
que los capitalistas no lo paguen. El éxito del engaño
se completa porque las mujeres que hacen ese trabajo no entienden
lo que hacen y por eso admiten que en su carnet de identidad les
pongan, en vez de lo que son y hacen "reproductoras de fuerza
de trabajo", esa mentira que dice "sin profesión"
o "sus labores".
La mejor prueba de que "sus labores" son un trabajo
que el sistema capitalista necesita que realicen para él
las mujeres de las clases dominadas y explotadas es que las únicas
mujeres que NO hacen SUS labores son las mujeres de la clase dominante
y de sus clases de apoyo. Las labores de la casa no son propias
de la mujer sino propias de las dominadas y explotadas. Hay
mujeres, recuérdalo, que no las hacen: las de la clase
dominante y de sus clases de apoyo. A quienes, significativamente,
esas labores "de mujer" se las hacen muchas veces hombres
dominados y explotados: criados, lacayos, cocineros, etc. etc.
Date cuenta de que los capitalistas han conseguido el difícil
récord de tener un ejército de 650.000 esclavas
en el Sur de Euskal Herria que realizan gratis para ellos la reproducción
cotidiana de las fuerzas de trabajo gastadas por sus obreros y
que además están continuamente fabricándoles
y cuidándoles, también sin que les suelten un céntimo
por ello, nuevos obreros para ellos.
La letal eficacia, la elegancia, la fascinante sutileza de esta
organización creada por los capitalistas brilla con un
fulgor deslumbrante si piensas en que los capitalistas no necesitan
gastar nada en campos de concentración ni en guardianes
para vigilar a esas 650.000 esclavas porque cada una de ellas
está vigilada y controlada por el mismo individuo al que
tienen que cuidar. Y las únicas alambradas que han tenido
que colocar para que esas esclavas no se escapan y no huyan de
su vida de trabajos forzados son las alambradas del matrimonio
y de la familia. Y los únicos guardianes que se encargan
de las alambradas son los curas y los obispos, los publicitarios
que imaginan y diseñan spots y los periodistas que escriben
y fotografían revistas "para la mujer" o "del
hogar" o parlotean programas radiofónicos, unos grupos
de canallas cuya tarea consiste en tener falsamente satisfechas
o resignadas a las esclavas de los capitalistas.
Y de la misma forma que se preocupan de que sus vacas o sus ovejas
no dejen de reproducir terneros o corderos para mantener siempre
el volumen de sus rebaños, los capitalistas españoles
que padecemos y sus cómplices los capitalistas vascos,
se han preocupado durante decenios y decenios de tener prohibida
la píldora o de hacerla cara y difícil de encontrar
o de difundir mentiras sobre su peligrosidad y ahora los grotescos
fachas del Gobierno de UPN en Navarra de dificultar la información
sobre el preservativo y de promocionar la castidad como método
preventivo contra el SIDA. Y naturalmente han estigmatizado,
perseguido, condenado y castigado el aborto. Y cuando, tarde y
mal, se ha legalizado el aborto en el Estado han utilizado y utilizan
todo tipo de maniobras, legales, ilegales y alegales, para dificultar
la efectiva aplicación de esa legislación corta.
insuficiente y cojitranca. Porque en el sistema capitalista las
mujeres son esclavas. Y lo mismo que el cuerpo de la vaca o de
la oveja no son propiedad ni de la vaca ni de la oveja sino del
dueño de las mismas que las emplea para producir terneros
o corderos, el cuerpo de las mujeres en el sistema capitalista
no es suyo ni pueden usarlo como y para lo que les guste. Su cuerpo
es propiedad del Capital, su función es producir, parir,
nuevos obreros. Y les está prohibido, les tiene que estar
prohibido, joder para gozar. Sólo pueden hacerlo para fabricar
nuevos obreros.
Te invito ahora a que contemples unos hechos significativos. El hecho de que en la MAL MENTIDA como "catolicísima" Navarra, en el territorio donde el sectario Opus Dei tiene hincada su ciudadela, las mujeres vascas navarras desobedezcan masivamente esas órdenes del Capital vehiculadas por la Iglesia y por el Opus y tengan un record europeo (que en este campo equivale a record mundial) de baja fecundidad, un Indice Sintético de Fecundidad en 1988 de 1,26. Sólo por encima del más bajo europeo marcado por la República Federal Alemana (cuando el índice de 2,1 hijos por mujer es el imprescindible para garantizar que se mantiene la población reemplazando los fallecidos con los nacidos). Y el hecho de que la natalidad navarra haya caído drásticamente de los 17,4 nacidos por cada mil habitantes en 1976 a los sólo 9,1 por mil de 1987. Ambos hechos son una muestra de que en algunos casos y en ciertas circunstancias la práctica de las masas puede desobedecer y contradecir los imperativos y las órdenes ideológicamente emitidas por el Capital.
Tomo también del documento de KAS ese ejemplo concreto
del Indice Sintético de Fertilidad que acabo de comentarte.
Nuestro presente, nuestro futuro, el documento de KAS,
lo menciona como un ejemplo de la manipulación propagandística
con la que el Estado español y sus cómplices vascos
del PNV pretenden incrementar la alienación del Pueblo
Trabajador Vasco. Te leo lo que dice el documento:
"Desde entonces (desde el Pacto de Ajuria Enea) y en especial
desde finales de la década de los ochenta, Hegoalde padece
una ofensiva antidemocrática, una involución autoritaria
en la que la manipulación propagandística y la mentira
llegan a todas partes.
Un ejemplo lo tenemos en la propaganda oficial que se vuelca
en jalear el dato de que el 80% de navarros/as y vizcaínos/as
digan creer en dios, dándole más importancia que
al hecho aplastante de que las navarras ostentan en 1988 el segundo
Indice Sintético de Fertilidad más bajo de Europa
(1,26 hijos/mujer) mucho más bajo que el español
de 1,43. Eso quiere decir que prácticamente las navarras
desobedecen e incumplen los mandamientos de la Iglesia. Quiere
decir que "pecan" con impresionante frecuencia tomando
toda clase de anticonceptivos. Sin embargo la prensa y los poderes
que la sostienen se ciñen a estadísticas sacadas
de encuestas manipuladas y apañadas para hablar de una
supuesta religiosidad negada diariamente en la práctica.
Hoy se está produciendo en Hegoalde una feroz batalla
entre y de valores sociales opuestos. Miles de vascos/as viven
y deciden a diario entre dos grandes campos de valores antagónicamente
enfrentados. Delatar a la policía a la militante de ETA
o esconderla en casa. Ayudar y apoyar a la hija para que no se
quede preñada o aborte si lo está o echarle de casa.
Sabotear la cadena y el ritmo de trabajo e incordiar al patrón
con justas reclamaciones o aceptar todas las explotaciones. Silbar
a la bandera española y vitorear la ikurriña y el
lema "bietan jarrai" o sentirse cómodo en "España".
Acudir a los bares abertzales y boicotear las tiendas que tienen
el horrible lacito azul. Aprender euskara o hablar en castellano.
Denunciar públicamente a un chivato o callarse. Tener un
ataque de "cuernos" o aceptar la libertad personal de
la compañera/o.
Batalla feroz de valores, normas, modelos, proyectos cotidianos, que se está librando a diario con una intensidad tremenda y que repercute globalmente en todas y cada una de las situaciones sociales."
Quiero insistirte en que entiendas que uno de los más amargos
frutos del capitalismo como sistema histórico es el sexismo.
Son los padres, los maridos, los compañeros y los hijos
de las mujeres, los que envenenados y alienados sus cerebros por
el machismo capitalista actúan como capataces y controladores
para que sus mujeres creen plusvalías para los propietarios
del Capital que ni siquiera les pagan lo más mínimo
por ello. Son esos padres, maridos, hijos quienes recitan el discurso
del capitalismo afirmando que el trabajo doméstico de las
mujeres no es tal trabajo, que son "amas de casa", que
no trabajan, que se contentan con "llevar la casa",
que no crean plusvalía.
¡Atención!. No te confundas. No creas que estoy negando
la evidencia de que el patriarcalismo, la familia jerárquica,
el centrismo del pene, la estructura falocrática y la división
del trabajo por sexos NO son inventos del capitalismo y existen
desde hace milenios y milenios. Lo que estoy diciéndote
es también una evidencia siempre que se sepa rasgar el
velo de la alienación: que el sexismo sí es un
invento del capitalismo histórico. Porque ha sido
el capitalismo el que ha establecido una correlación entre
división del trabajo y VALORACION DEL TRABAJO. Ha sido
el capitalismo el que ha creado e institucionalizado el sexismo
al realizar una constante devaluación del trabajo de
las mujeres y una paralela constante insistencia en el valor del
macho adulto. Ha sido el capitalismo el que ha creado la distinción
legal y paralegal entre "cabeza de familia" y "ama
de casa" y el que ha hecho "natural" el invento
de que aquél cobre salario porque trabaja y que
ésta no cobre salario porque no trabaja. Ha sido
el capitalismo como sistema el que ha engendrado el sexismo.
Y el que ha hecho posible que esas 650.000 mujeres vascas que
componen hoy la fracción más numerosa y más
explotada de la clase obrera vasca sufran la suplementaria humillación
que consiste en que sus compañeros de clase ni siquiera
sepan o puedan reconocerlas que son obreras explotadas por el
Capital. Del que ellos ejercen en sus casas un infame papel de
capataces vigilantes de esa explotación. Infame porque
al ejercitarlo el macho obtiene en la vida cotidiana un canal
de gratificación, de compensación, de desahogo,
de translación y descarga sobre terceros (su esposa o su
madre o su hija) de las frustraciones, los sinsabores y los fracasos
diarios que su propia condición de explotado por el Capital
le generan. El Capital consigue así que los explotados
por él exploten para él a sus mujeres como animales
de carga y cría y las usen como objetos de los que extrae
frustrantes satisfacciones sexuales y transferidas ilusiones de
dominio compensatorias de sus frustraciones como dominados.